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jueves, 3 de octubre de 2013

Una entrevista en profundidad con Julianne MacLean


VARIEDADES


Hoy nos acompaña

Julianne MacLean




Por Kristel Ralston



Julianne MacLean - Escritora superventas USA Today
http://juliannemaclean.com/
Julianne es una escritora versátil, con varios premios a su haber, así como cientos de miles de libros vendidos alrededor del mundo. Fue un verdadero placer entrevistarla, pues no solo respondió mis preguntas, sino que además realizó significativos aportes que estoy segura serán muy útiles y les resultarán interesantes.
¡Sin más, los dejo disfrutar de esta fabulosa autora de novela romántica!






***La versión original en inglés de la entrevista, debido a la extensión, estará disponible en: kristelralston.com ***                



1          Preguntas múltiples sobre tu rutina de escritura en términos generales:



1.1 ¿Cuántos libros publicas por año?


JM: Publico de 3 a 4 libros por año.


1.2 Cuando  tienes un “bloqueo de escritora”, ¿cómo lo superas?

JM: Si estoy bloqueada, siempre hay una razón, y casi siempre tiene que ver con la historia. Si estoy yendo en la dirección equivocada, mi subconsciente lo sabe y mi musa se queda plantada sobre sus tacones. Si acaso no sé por qué dirección continuar, regreso al principio de la historia y empiezo leyendo y revisando. Entonces todo se vuelve claro cuando llego al punto donde me quedé y tuve el atasco. Si acaso eso no funciona, le pregunto a mi lectora ideal que lea y me ayude a sacar una lluvia de ideas sobre cómo avanzar.



1.3    ¿Alguien lee tu manuscrito antes de publicarse (no el editor)? ¿Quién es esa persona?

JM: Mi lectora ideal lee mi manuscrito completo y me da su opinión antes de hacer el envío a mi editor. Ella es una escritora publicada (escribe libros para niños como Daisy Piper, y de romance como Michelle McMaster). ¡Ella es fabulosa!


1.4    ¿Cuántas horas diarias le dedicas a la escritura?

JM: Mi objetivo es escribir de 7 a 10 páginas por día, lo que usualmente me toma 4 horas. El resto del día lo pasó lidiando con el lado empresarial de ser escritora: responder correos, trabajar en promociones, diseñando portadas u organizando producción de libros para los libros que auto-publico.


1.5    Dices que te auto-publicas. ¿Por qué hacerlo cuando ya estás trabajando con una gran compañía editorial? ¿Te auto-publicas con un pseudónimo, o bajo el nombre de Julianne MacLean?

JM: Me auto-publico porque también quiero escribir contemporánea y me gusta tener todo el control creativo que implica hacerlo yo misma. Además, todo se mueve más rápido en el mundo de la auto-publicación. Si enviara un libro a mi editor en Nueva York, les tomaría de 8 meses a un año, para que lo pongan disponible para la venta. Cuando auto-publico un ebook, lo puedo poner a la venta inmediatamente, tan pronto como esté terminada la edición, lo cual solo toma unas pocas semanas, ¡amo eso! Además, también me gusta que las regalías son más altas cuando tú mantienes todos los derechos de tus libros.

¡Ahora mismo estoy auto-publicando todos los libros de mi serie Color of Heaven y es súper divertido! Realmente disfruto trabajando con el artista encargado de la portada y tomando todas las decisiones sobre cómo lucirá el libro.


2          He leído casi todos tus libros, por lo cual he podido notar que has dado saltos alrededor de la Regencia, Contemporánea, Highlanders, Oeste Americano… ¿Tienes una época favorita entre ellas con la que te sientas más cómoda escribiendo?

JM: Me siento cómoda en todos los periodos de tiempo, pero sí me gusta un cambio de ritmo cada tanto, ese es el motivo por el que ocasionalmente intercambio escenarios y épocas. Cuando me involucro en la investigación de una nueva época, siento como si le diera una nueva vida a mi escritura.


3          Háblanos un poco de tu primer manuscrito. ¿Qué tan duro resultó el proceso hasta que conseguiste publicar ese libro?

JM: Mi primera novela publicada fue Praire Bride, la cual vendí a Harlequín en 1999, pero aquella no fue la primera novela que escribí. Yo empecé en 1993 y escribí otros 4 manuscritos antes del que vendí, así que siento que todo ese tiempo estuvo muy bien invertido, porque me sirvió para aprender el oficio y desarrollar mi voz literaria.

De esos 4 manuscritos sin publicar, solamente uno era realmente adecuado para publicarse. Recientemente lo desempolvé, invertí un mes puliéndolo, y lo publiqué como Taken by the cowboy, un romance en el subgénero time-travel. ¡Aquel fue mi segundo manuscrito y aún me siento muy orgullosa de ese libro! Fue el libro de mí corazón.


4          Una vez que publicas un libro, ¿lo vuelves a leer, o te arrepientes de algo sobre tus escenas?

JM: Algunas veces vuelvo a leer secciones, pero casi nunca tengo remordimientos sobre la historia o personajes, porque pienso muchísimo en las decisiones que tomo. Estoy constantemente cambiando las cosas desde el momento que escribo el esquema de la novela hasta la revisión final, por lo que si tengo dudas sobre algo, sucede mucho antes de que se publique el libro.

Sin embargo, a veces sí me gustaría poder cambiar una palabra aquí y allá, o rehacer una oración. Ahora que he empezado la auto-publicación de algunos libros, esas cosas pueden corregirse en cualquier momento y puedo volver a subir el libro si algo no me gusta, lo cual es bueno.


5    Tú has ganado numerosos premios a lo largo de tu carrera incluyendo ser finalista tres ocasiones en los premios RITA. ¿Existe alguna meta especial que aún quisieras alcanzar como escritora?

JM: He llegado a las listas* y ganado concursos, y todo ello ha sido muy gratificante. Pero ahora, lo que más me importa es que continúo escribiendo buenos libros que hacen felices a mis lectores, y los hace querer volver por más. La mejor recompensa es recibir mensajes de mis fans o leer comentarios de lectores cuando dicen que les encantó uno de mis libros.

*Ha llegado a los topes de las listas de ventas.


6     Muchos escritores nóveles, bien sea por el rechazo de editores o por otras razones, están eligiendo auto-publicarse como una opción. ¿Qué piensas de ésta estrategia; la recomendarías?

JM: Yo me estoy auto-publicando, y estoy realmente disfrutando todo el proceso, así que yo creo que es una excelente opción para un autor que está ahí, listo para el largo recorrido y preparado para trabajar duro, aprender los entresijos que conlleva, y manejar el lado editorial de su negocio. Los ebooks están para quedarse y van creciendo en popularidad alrededor del mundo, así que es muy posible para un autor llegar a muchos lectores sin un contrato de imprenta.

Aquí hay además otros asuntos a considerar, como las estructuras de las regalías y los términos de un contrato pobre si haces un mal acuerdo. Prefiero ver un escritor que se auto-publique, a que acepte un trato con una editorial que puede hacer muy poco por él y que tendrá control sobre sus derechos por siempre.
Al mismo tiempo, también creo que es importante aprender el oficio primero y desarrollar tu propia voz, y eso puede tomar tiempo. A veces es difícil reconocer los puntos débiles en tu propia escritura, pero se torna evidente con el pasar del tiempo. A medida que mejoras, puedes retomar tus primeros trabajos y revisarlos con un nivel más alto de habilidad y comprensión.

Creo que es importante no precipitarse a auto-publicarte, solamente porque puedes hacerlo. Obtén una retroalimentación de lectores que sean objetivos y también de escritores con experiencia que sean honestos contigo y se aseguren de que saques un libro consistente. Eso es lo más importante. Lo que más importa es que los lectores amen tu libro. A ellos no les importa quién lo publica, siempre y cuando sea bueno.


7       Sobre todas esas tiernas, románticas, eróticas y picantes escenas de sexo en tus libros, ¿cuáles son los ingredientes perfectos para ser capaz de describirlas tan reales, emotivas y apasionadas como lo tú lo haces?

JM: Cuando escribo, yo realmente ME CONVIERTO en el personaje desde cuya perspectiva estoy escribiendo. Todo el mundo a mi alrededor desaparece, y mi imaginación está ahí, en lo más profundo de la historia, dentro de la piel de los personajes, como si yo estuviera viviéndolo. Así que topo dentro de mis propios sentimientos y respuestas a lo que está sucediendo, y presto atención a todos mis sentidos en mi imaginación – miro, escucho, siento, huelo. Yo describo todo, y tan solo dejo que la acción de la escena me conduzca. (Siempre utilizo audífonos con reducción de ruido, para bloquear el mundo que me rodea, de tal manera que pueda transportarme dentro de la historia y no salirme de ella).


8          ¿Cuál es el prototipo de héroe que más disfrutas recreando?

JM: Me encanta un macho-alfa que sea muy fuerte, decente y honorable de corazón, pero que tenga una cierta carga emocional que requiera una evolución significativa y un cambio desde el principio de la novela, hasta el final feliz.


9          ¿Sobre qué clase de heroína nunca escribirías?

JM: Nunca escribiré sobre una heroína superficial. Aún si tiene defectos, ella tiene que tener profundidad. Muchas de mis heroínas tienen mucha compasión, aún por el héroe cuando él está en conflicto con ella. La capacidad de perdonar es importante.


10      ¿Qué significa AMAR en la vida personal de Julianne MacLean?

JM: Soy muy afortunada de estar casada con un hombre decente y honorable, a quien amo y respeto. El respeto es una parte muy grande de ello*. Estoy constantemente sorprendida de lo maravilloso que él es; cuán generoso, amoroso, amable e inteligente. ¡Elegí uno muy bueno, y nunca pienso renunciar a él!

*Del amor a su esposo.


11      ¿Nos podrías dar algunos consejos sobre cómo escribir una buena trama?

JM: Esa es una pregunta difícil, porque todas las historias son diferentes, si acaso están guiadas por los personajes, o conducidos por la trama, si es de suspenso, o sosegada o pausada. Cada autor tiene su propio proceso en la creación de una historia, así que tienes que averiguar lo que te funciona A TI.

Lo que funciona para mí es tener una visión global de la trama y los personajes principales, antes de empezar. Usualmente escribo de 5-10 páginas de sinopsis, y hago esquemas de los personajes principales, lo cual me ayuda a avanzar diariamente porque sé hacia dónde voy encaminada. Pero siempre hago a un lado la sinopsis cuando llegó a la última cuarta parte de novela. Las cosas pueden cambiar en ese punto, y está bien. Necesito ser flexible si la historia no está funcionando, o si necesita algo nuevo para lograr un gran final. 


12      Los diálogos son elementos fundamentales en la historia. ¿Cómo es el proceso de Julianne MacLean para escribirlos, con todas esas inteligentes, divertidas e ingeniosas características que encontramos en tus novelas?

JM: Tan solo procuro mantenerlos reales, y me permito totalmente (y a mis personajes) fluir. Usualmente escribo escenas de diálogos con rapidez, así se siente natural, como una verdadera conversación.


13     The color of destiny, tu último libro de la serie The Color of Heaven – romance contemporáneo – aborda la idea de que todo tiene un propósito y las situaciones más inesperadas pueden traerte grandes alegrías, así como las penas más dolorosas, y aquello podría llamarse destino. Cuéntanos qué te inspiró a escribir la historia de tus protagonistas (Kate y Ryan), así como toda la historia del libro. ¿Cuándo va a estar la historia disponible en español?

JM: Quise escribir sobre un personaje secundario de The Color of Heaven, y retomar el tema de las segundas oportunidades, y el volver empezar una vida después de las dificultades más impensadas. Escogí un personaje sencillo del primer libro – la paramédica que salvó la vida de Sophie en la ambulancia – y exploré las dificultades que ella pudo haber sufrido en su propia vida. Por un largo tiempo he querido escribir sobre un embarazo adolescente y el primer amor, y el resto de la historia – con Kate como una mujer adulta que ha tenido que vivir con las decisiones que hizo en su juventud – surgió a partir de ello.

No estoy segura de cuándo va a estar disponible en español. Mi agente está haciendo compras por ahí, así que, ¡a cruzar los dedos!


14      Completa lo siguiente “Julianne MacLean admira…”, con dos nombres:

  •      Autor de la literatura británica: Jane Austen, Daphne Du Maurier.

  •  Autor de la literature norteamericana: Jodi Picoult, Edith Wharton.

  •   Músico: Sarah McLaughlin, Eric Clapton.

  •   Actor: Hugh Jackman, Johnny Depp, Bradley Cooper, Gerard Butler, Henry Cavill.

  •   Actriz: Naomi Watts, Kate Winslet, Diane Keaton, Julianne Moore. 

  •   Figura pública humanitaria: Helen Keller, Eleanor Roosevelt.



15      ¿Cuáles son los próximos proyectos literarios que tienes en mente para los próximos meses?

JM: Estoy trabajando en THE COLOR OF HOPE, el tercer libro de mi serie Color of Heaven que sale en diciembre, y estoy planeando escribir un par de libros más en esa serie, ¡Luego volveré a las Tierras Altas de Escocia!


16      Para concluir esta entrevista (me gustaría poder continuar preguntándote indefinidamente), ¿tienes algún consejo que pudieras darle a los nuevos escritores que quieren ser publicados algún día?

JM: ¡Escribir, escribir, escribir! Todo se trata de la escritura; continuar aprendiendo y desarrollando tu voz de escritor.


Julianne este ha sido un verdadero honor. ¡¡Muchísimas gracias por tu tiempo!!

JM: ¡Estupendas preguntas, y muchas gracias por invitarme!


***



Mi novela "Más allá del ocaso", disponible en: 



¡No te pierdas la próxima semana mi invitada especial: Julia Quinn !

Cheers, 

Kristel Ralston.






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viernes, 23 de diciembre de 2011

La Nobleza Inglesa en la Novela Romántica | Siglos XVIII -XIX

¡Feliz Viernes!

Hoy he encontrado un interesante artículo escrito por Jo Beverley, autora especializada en el romance histórico situado en Inglaterra.
Beverley en su sitio web explica con algunos ejemplos(a tod@s aquell@s que se aventuren por este subgénero) los errores más comunes que cometemos los noveles con los títulos de la Nobleza Inglesa y su forma de tratamiento.
He traducido parte del artículo y agregado algunas notas, pero puedes leerlo completo y original en el enlace que detallo al final de la entrada.



Por Jo Beverley

Este breve recorrido por los títulos ingleses es para uso de los escritores de ficción. De ninguna manera es exhaustiva, pero cubre las situaciones más comunes que surgen en las novelas en el período antes indicado.

La Nobleza Inglesa, funciona básicamente de acuerdo a la primogenitura, es decir, el hijo mayor recibe todo. Si un noble no tiene  ningún hijo, el título y las posesiones irán al siguiente heredero varón, probablemente un hermano o un sobrino.
Si no hay un heredero directo hay muy pocos títulos que pueden pasar a una mujer, pero volverá a la línea masculina cuando la dama tenga un hijo (como la monarquía). Otros títulos, de forma automática pueden pasar a una heredera (cuando no hay un heredero varón) y puede ser revivido por las generaciones posteriores mediante una petición a la Corona. (Si tu trama depende de algo inusual, por favor, investiga a fondo antes de seguir adelante).

El hijo mayor se llama el heredero aparente, ya que es sin duda el heredero. Si no hay hijo de tal, el siguiente en la línea se llama el presunto heredero, pero no mantiene el título de heredero en su caso. (Véase más adelante acerca de los títulos herederos).

Si un noble muere dejando mujer, pero ningún hijo, debe darse algún tiempo para estar seguros de que no está embarazada antes de que el presunto heredero asuma la herencia correspondiente.

Un heredero debe ser legítimo en el nacimiento para heredar un título, y esto puede significar que haya una ceremonia de matrimonio mientras la madre esté en labor de parto. Un noble puede legitimar hijos fuera de matrimonio y/o casarse con la madre después, pero este niño no podrá ser su heredero legal.

La mayoría de los nobles no usan sus apellidos como su título. El patrón habitual sería algo así como Sebastián Burgoyne, conde de Malzard. Él es el Lord Malzard nunca Lord Burgoyne ni Lord Sebastián.

Puede ser que como autor(a) te guste la variedad, pero por regla general nadie ha tenido nunca dos formas de tratamiento.


 Las filas de la nobleza 

 A) Dejando de lado a la Realeza, el rango más alto es DUQUE.

Su esposa es la duquesa. Ellos serán duque y la duquesa de algo.
Por ejemplo: Duque y Duquesa de Ithorne. Su tratamiento es "su excelencia", aunque sus familiares pueden llamarlos Duque y Duquesa.Por ejemplo "Buen tiempo para cazar ¿eh, Duque? o puede dirigirse al duque por el título. "Buen tiempo para cazar, Ithorne"

El duque también tendrá un nombre de familia, es decir, apellido, pero no lo utilizará en el curso normal de los acontecimientos. La duquesa no usa el apellido en absoluto. Si Anne Pitt se casa con el Duque de Stone (cuyo apellido es Cherry), ella será la Duquesa de Stone y de manera informal firmará como Anne Stone y no como Anne Cherry.

El hijo mayor del duque es su heredero y obtendrá el título de cortesía. El heredero de un duque es a menudo un marqués (el segundo en la fila de la nobleza), pero el título podría ser sin embargo, un conde, o incluso un vizconde. Casi todos los nobles tienen una serie de títulos marcando su ascenso en las filas.

Si el heredero tiene un hijo antes de convertise en duque, el hijo tendrá el título más próximo, como un título de cortesía. Si el heredero muere antes que su padre, su hijo mayor se convierte en el heredero y toma el título de su progenitor.

Aparte de los herederos, a los hijos de un duque se les da el siguiente título de cortesía: Lord + nombre + apellido.
Por ejemplo: Lord Richard Somerset o Lord Peter Wimsey, nunca serán Lord Somerset ni Lord Wimsey.

Todas las hijas del duque se les da el título de cortesía: Lady + nombre + apellido.
Por ejemplo: Lady Mary Clarendon nunca será Lady Clarendon.
Si se casa con un plebeyo, conservan el título.Si Lady Mary se casa con el Sr. Sticklethwait, se convierte en Lady Mary Sticklethwait. Si se casa con un noble, ella adopta su título. Si Lady Mary se casa con el conde de Herrick, se convierte en condesa de Herrick, es decir, Lady Herrick, pero si se casa con alguien que mantenga un título de cortesía, entonces puede usar el título que ella desee.

Hago la aclaración porque es el error más común en este tipo de novelas. Tenga en cuenta que en todos los casos, los títulos de Lord o Lady con nombre y apellido (por ejemplo, Lady Anne Middleton) y el Lord o Lady con apellido o título (Lady Middleton, Lady Herrick) son exclusivos. No se puede ser ambas cosas a la vez.
Por otra parte, Lord o Lady  con "nombre" es un título conferido al nacer. No se puede ganar más adelante en la vida, excepto cuando el padre accede a un título y por lo tanto su familia sube.

Por eso, Lady Mary Smith no es Lady Smith y viceversa. Lord John Brown no es Lord Brown, y viceversa. Si Mary Smith se casa con  Lord Brown será llamada Lady Brown y no Lady Mary. (Si se casa con Lord John Brown, se convierte en Lady John Brown. Sí, puede sonar extraño en la actualidad, pero el pasado es, como dicen, un país diferente. Ese es el encanto de la ficción histórica).

B) El siguiente rango es un MARQUÉS.

Él será marqués de algo, por ejemplo: Él es el marqués de Rothgar, o Lord Rothgar, o Rothgar para sus familiares. Su esposa es la marquesa de Rothgar o Lady Rothgar. Ella firmará con su nombre y título, por ejemplo: Diana Rothgar.

El heredero de un marqués toma el título más próximo, como un título de cortesía. Todos los otros hijos tienen el título de Lord  con nombre y apellido. Todas las hijas tienen el título de Lady con su nombre y apellido.

C) Por debajo de marqués está el CONDE

Casi siempre será conde de algo. Se refieren a él como "el Conde de Saxonhurst" o "Lord Saxonhurst", o "Saxonhurst" para sus familiares.
Algunos Condes no usan el "de" como el Conde Spencer, y en ese caso, el apellido de la familia es el mismo que el título (siguiendo el ejemplo anterior, el apellido sería Spencer) pero esto es bastante inusual  y creo que se debe evitar en ficción a menos que sea un punto crucial en la trama.

Su esposa será la Condesa de Saxonhurst o Lady Saxonhurst  y firmará como Minerva Saxonhurst.

Al igual que con un duque, el heredero del conde se llevará el título más próximo (el título de cortesía) y el hijo del heredero, el próximo. Todas las hijas de un conde se les da el título de cortesía: Lady + su nombre. Los hijos menores de un conde, sin embargo, no son más que "el honorable".

D) El siguiente es un VIZCONDE 

Su esposa es una vizcondesa. No utilizará el "de". Por ejemplo: el Vizconde Middlethorpe. Generalmente es conocido como Lord Middlethorpe, o simplemente Middlethorpe. Su esposa será conocida como Lady Middlethorpe y firmará como Serena Middlethorpe.

Su heredero no tiene un título especial. Los niños son conocidos como los honorables.

E) El rango más bajo de la nobleza es BARON.

Su esposa es una baronesa. Estos términos sólo se utilizan en la Inglaterra en los documentos más formales, o cuando la distinción en otros lugares así lo requiera.

El uso general es simplemente llamarlos Lord y Lady. Ella firmará con su nombre y el título. Los niños son conocidos como los honorables.

F) El siguiente en la clasificación —y no de la nobleza— es BARONET.

Un baronet es llamado Sir + nombre + apellido. Por ejemplo Sir Richard Wellesley. Su esposa se llamará Lady +apellido. Por ejemplo: Lady Wellesley y  no Lady Mary Wellesley a menos que ella sea la hija de un duque, marqués o conde. Ella firmará con nombre y apellido, como María Wellesley.

Sus hijos no tienen ninguna distinción especial. El título, sin embargo, es heredable.

G) CABALLERO es lo mismo que un barón en el trato, pero es un título de por vida solamente. Su esposa será Lady + apellido.


OTROS ASUNTOS

Dowagers

Cuando una mujer queda viuda, el título se convertirá en dowager (viuda). Por lo general no se utiliza este título hasta que el heredero (su hijo) se case, ya que puede existir confusión en cuanto a quién es la verdadera Lady Middlethorpe. (Como sucede en mi novela, Forbidden).

Incluso si la viuda tiene nuera, seguiría siendo mencionada por el simple título (es decir, sin el dowager) a menos que sea probable una confusión. Por lo tanto, si Dowager Duchess of Teale se encuentra en una fiesta en su casa mientras su nuera está en Londres, la gente no la llamará como la duquesa dowager.

Títulos femeninos por derecho propio 

Hay unos pocos, muy pocos, los títulos que puede pasar a una hija si no hay un hijo, la Familia Real, por ejemplo. En este caso, el uso es el mismo como si se tratara de la esposa de un noble del rango, pero si se casa, su marido no gana el título de la unión, tal como el Duque de Edimburgo que no es rey.

Como noble conserva su título después del matrimonio, y si el rango de su marido es superior, es distinguida por los dos títulos en forma conjunta, el más bajo de último. O ella elige la forma que quiere usar.
Por ejemplo, la marquesa de Rothgar es también la condesa de Arradale por derecho. Ella elige ser Lady Rothgar y Arradale en las situaciones más formales, Lady Rothgar en general, pero Lady Arradale en privado, sobre todo cuando atiende sus deberes como condesa de Arradale.
Como el marido no gana el título de un matrimonio, es posible que exista la condesa de Arbuthnot casada con el Sr. Smith.

Los errores más comunes observados en las novelas:
  • Intercambiar títulos de cortesía como Lady Mary Smith y Lady Smith.
  • Intercambio de títulos de nobleza, como cuando Michael Downs, conde de Rosebury es conocido también como Mr. Rosebury, Lord Downs y Lord Michael Downs (Lo correcto sería Lord Rosebury).
  • La aplicación de los títulos que no pertenecen. Como cuando se casa Jane Potes con el vizconde Twistleton y erróneamente se convierte en Lady Jane, una forma de título que sólo puede venir de nacimiento (Lo correcto es Lady  Twistleton).
  • Decir que un presunto heredero asumirá el título y los poderes antes de que la viuda deje claro que no va a esperar un heredero aparente.
  •  Que exista un hijo adoptado que hereda un título.La adopción legal no era posible en Inglaterra hasta el siglo XX, e incluso ahora un hijo adoptivo no pueden heredar el título. Aunque el hijo sea claramente descendiente del padre, si él  ha  nacido después de un matrimonio legal, no puede heredar el título de su padre. Sin embargo, dado que en aquellos tiempos no existían pruebas de ADN, se suponía que un niño era legítimo a menos que el padre se negara desde el principio, incluso si el hijo era sospechosamente muy parecido al vicario, el padre no podía negarlo después. Esto, supongo que era para evitar el caos de los nobles que venían con todo tipo de excusas para cambiar los herederos solo por capricho.
  • Dejar un título en un testamento. Un título no puede ser el que el noble elija a su gusto. Va de acuerdo con la patente de cartas originales, que casi siempre dicen que irá el hijo mayor en el descenso directo. La propiedad si se puede, pero el título va por sangre.
  • Tener una heredera (es decir, una hija sin hermanos)  y que el título pueda ser transmitido a su marido. (Se podría hacer mediante un decreto especial de la Corona, pero no es normal)

Ahora, cuando ha llegado al título que deseas darle a tu personaje, realiza una búsqueda en Internet para ver si existe. También puedes ver The Peerage o hacer una búsqueda avanzada en googlebooks. No querrás darle un título a tu personaje de ficción  que ya estaba en uso en ese momento. Además, algunos lectores estarán al tanto de la Nobleza Real y podrá destruir la realidad ficticia que estás tratando de crear.
Si realmente te gusta el título, pero que existe o existió, es posible modificar y conservar la calidad que le atraiga. Por ejemplo el Lord Amesbury existía, entonces podrías crear Lord Aymesbury o Lord Embury. Los nombres de lugares son a menudo específicos para determinadas áreas de Gran Bretaña, por lo que si la familia de tu personaje ha estado en Suffolk por generaciones, busque en los pueblos de Suffolk y encontrará ideas para los nombres.

Espero que esto te ayude,  aunque estoy bastante segura de que puede ser objeto de debate y mejora.

 Derechos de Autor Jo Beverley.


Jo Beverley cuenta con más de treinta novelas publicadas y ha logrado galardones como cinco premios RITA y varios premios de Romantic Times.
Puedes encontrar el artículo completo en el siguiente enlance ENGLISH TITLES IN THE 18TH AND 19TH CENTURIES.

Nota: Para los que somos más visuales, les adjunto  un cuadro que resume de forma concisa la explicación de Beverly.



Otros enlaces:
Fundamentos de la Nobleza
Otras Noblezas
Retratos de la historia actualizado



Finalizo no sin antes desearles una ¡Muy Feliz Navidad!


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lunes, 5 de abril de 2010

Vivir para escribir y vivir de escribir novela romántica

La experiencia que me abrió los ojos al aspecto profesional del mundillo de las escritoras de novela romántica no fue ni glamorosa ni chic, pero sí muy aleccionadora.

Estaba recién llegada a los Estados Unidos, y un poco para integrarme a la comunidad y otro poco obligada por mi amiga Alanna, me inscribí en un curso universitario de análisis narrativo. Lograr que yo volviera a pisar una universidad no había sido una tarea sencilla para mi amiga. Mi aversión hacia lo académico se fundaba en el desprecio que existía en las universidades de mi país por los géneros literarios populares y, en particular, por la novela romántica.

Un día, poco después de haber comenzado las clases, el profesor nos entregó una planilla a cada uno donde podíamos sugerir qué autores reconocidos nos interesaría que vinieran a dar una clase especial al cabo del semestre. De allí surgiría una lista de candidatos, y de acuerdo con esa lista, debíamos hacer una votación final.

Al concluir la clase, el profesor recogió las planillas y las guardó en su cartera. La semana siguiente, nada más llegar escribió en la pizarra los nombres de diez escritores de la lista que debían ser reemplazados por otros. Luego, como si tal cosa, volvió a repartir planillas en blanco para que hiciéramos las nuevas sugerencias. De los diez nombres rechazados, nueve pertenecían a autoras de novela romántica.

Mis temores, a fin de cuentas, se hacían realidad. Como siempre, el profesor tendría la última palabra acerca de qué es y qué no es una verdadera novela, y buscaría imponer su idea a toda costa. Seguramente nos diría que perdíamos el tiempo leyendo libros sin ningún valor literario. Que no fuésemos ingenuos y no nos dejásemos engañar. De inmediato busqué algún tipo de reacción en el resto de la clase, pero la actitud del profesor no había levantado una sola protesta.

Lo más extraño de todo era que incluso mi amiga Alanna se mostraba conforme. Cuando le pregunté si estaba de acuerdo con que el profesor pretendiera decidir por la clase, me miró sin comprender; sencillamente dijo que él disponía de mayor información para juzgar a los candidatos. Entonces mi paciencia se agotó. Hice trizas mi planilla (procurando que el papel hiciera bastante ruido) y enfrenté al profesor para exigirle explicaciones.

Ignorando mi furia, él me las proporcionó con toda amabilidad. Los diez autores en cuestión, al igual que los demás, habían sido contactados a través de sus agentes de prensa. La diferencia estaba en que estos diez agentes habían confirmado lanzamientos editoriales de nuevos libros de sus respectivos autores, programados todos dentro del mes en que se realizaría la clase especial. Esto no significaba necesariamente que declinarían la invitación, pero la universidad ya tenía suficiente experiencia al respecto. Si querían ahorrarse dolores de cabeza, era preferible resignar la presencia de un autor, por muy solicitado que fuera, a quedar atascado en el infierno de las agencias de prensa, que nunca decían que no a una invitación, pero tampoco acababan de decir que sí.

Finalmente, lo que sucedía en relación con las autoras de novela romántica era que, debido a su ritmo de publicaciones, solían estar comprometidas en lanzamientos y giras de promoción de sus libros con mucha más frecuencia que los autores de otros géneros. Cuestiones puramente prácticas que una universidad estaba obligada a resolver a diario.

De modo que eso era todo. Me sentí ridícula. De inmediato intenté explicarle el verdadero motivo de mi suspicacia. Quería que él supiera que en mi país estas autoras solían ser despreciadas por los “entendidos”, muchas veces sin leer siquiera uno de sus libros, condenadas de antemano solo por dedicarse a contar historias de amor; que existían prejuicios, incluso por parte de editores y libreros, que asociaban de forma automática la totalidad de un género con la mala calidad literaria; y que una, como lectora, acababa tan cansada de que no la tomaran en serio que, en ciertas ocasiones, se veía obligada a mentir acerca de sus lecturas solo para evitar la burla…

Todo eso intenté decirle, un poco a modo de desahogo, pero me hice un lío con las palabras, luchando (en vano) por contener las lágrimas, mientras el profesor me calmaba con una ancha sonrisa comprensiva. Pese a mi vergüenza, y una vez más con la ayuda de mi amiga Alanna, logré reunir el valor para regresar a la clase siguiente.

No me arrepiento. El curso ha sido una fuente de nuevos amigos y de valioso aprendizaje. Y muchas de las técnicas que hoy aplico en mi trabajo las he aprendido de aquel primer profesor.

Ese verano la autora que resultó elegida fue Lisa Kleypas, quien dio una clase magistral para nosotros. Tuvimos la oportunidad de conocer a una mujer llena de vitalidad, tan curiosa acerca de nuestras vidas de simples estudiantes como nosotros acerca de su vida de escritora profesional. Luego comencé a frecuentar convenciones de la RWA, donde pude comprobar el apoyo editorial que reciben las autoras a todo nivel. Y a medida que hablaba con aspirantes a escritoras me daba cuenta del alto grado de reconocimiento y profesionalismo al que una autora de novela romántica puede aspirar en aquel país.

Mientras tanto, muy lejos de allí…

A partir de 2006 comenzaron a llegarme noticias de que el género romántico resurgía con nuevo brío en España y Latinoamérica. En ese entonces ya no me deslumbraba el desarrollo del género en Estados Unidos, sino que me extrañaba que no hubiera un desarrollo similar en nuestros países.

Solo al regresar a mi país, pude calibrar la verdadera magnitud de los cambios en el panorama de la novela romántica. Un solo ejemplo basta para graficar estos cambios. El hecho de que este año uno de los diarios más grandes y tradicionales de Argentina haya dedicado su colección de libros de verano a las novelas de Florencia Bonelli, habría sido algo descabellado —incluso para sus lectoras— apenas cuatro años atrás.

En aquel entonces, una autora novel en busca de una oportunidad de publicar debía optar entre la autoedición en papel o escribir directamente en inglés. Muchas autoras de ascendencia española y latinoamericana que he conocido en EE.UU. deseaban escribir en castellano por amor al idioma de sus padres y para ampliar su público. Irónicamente, el único medio de ingresar en el mercado hispanohablante era mediante traducciones del inglés.

En comparación con aquella situación, las posibilidades que hoy ofrece la novela romántica en nuestro idioma son muy auspiciosas: concursos literarios, atención por parte de agentes, editores que comienzan a tomarse las cosas en serio. Por supuesto, un movimiento de este tipo nunca sucede por generación espontánea.

Gracias a las lectoras de romántica que se volcaron masivamente a la red, muchas mujeres se han atrevido no solo a escribir sino también a mostrarlo públicamente. Siempre es saludable darse cuenta de que una no está sola, de que hay una comunidad interesada en descubrir nuevas voces. Florencia Bonelli, Nieves Hidalgo, Anna Casanovas, Gabriela Margall, Soledad Pereyra, Arlette Geneve, Blanca Miosi, Mar Carrión, Ángeles Ibirika, Gloria Casañas, Claudia Velasco, Rebeca Rus son solo algunos de los nombres que solemos encontrar, cada vez más a menudo, durante nuestras odiseas por cualquier librería.

Confieso que debo ponerme al día con muchas de ellas. Sin embargo puedo reconocer en estas mujeres voces potentes y originales. Y verdadero amor por el oficio de escribir novelas en nuestro idioma. Su presencia editorial es prueba de que, hoy como nunca, el éxito debe ir de la mano de la calidad. Talento no falta. Basta con surfear la blogósfera romántica para darse cuenta de ello.

¿Qué es, entonces, lo que necesita una escritora desconocida para llegar a las grandes editoriales? Pulir su talento natural. Prepararse como una profesional para entrar a jugar en las grandes ligas. Si escribir es tu vocación y sabes que nada te haría más feliz que dedicarte a ello a tiempo completo, ¿por qué no intentar convertirlo en una carrera profesional? ¿Por qué conformarse con menos?

Es verdad que aún no disponemos de un Romance Writers of America, ni el Rita ni el Golden Heart. Y aún son pocas las autoras que viven de escribir novela romántica en español. Pero también es un hecho que el mercado editorial necesita nuevas escritoras. Y en la medida en que estas escritoras se profesionalicen, el mercado se irá fijando en ellas.

No hay duda de que el horizonte se ha ensanchado. Quien hoy se atreva a la aventura de escribir, podrá ir tan lejos como se lo proponga. Las puertas ya están abiertas. Dar el paso siguiente solo depende de nosotras.

Recursos:

Entrevista a Florencia Bonelli  

Entrevista a Soledad Pereyra  

Entrevista a Nieves Hidalgo