INSPIRACION

Por Helena Pérez-Mejías





La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.
Pablo Picasso


Hace un momento, revisando mi cuenta de Facebook, encontré en el status de una amiga que al igual que yo se está iniciando en el proceso de la escritura que decía “Necesito inspiración”. Eso me puso a pensar.

Ciertamente hay momentos en los que creemos que nos falta inspiración. Esto lo digo como una experiencia personal (como todo lo que escribo en este blog) pero más que inspiración creo que nos falta la voluntad de sentarnos a escribir por temor a no poder escribir nada.

Algunas veces me ha pasado que necesito inspiración, sobre todo con el libro que estoy escribiendo actualmente, que es una novela de romance paranormal y mucho más elaborada que Café y Martinis (ya que CyM es una novela romántica súper fresca).
Con esta novela sé lo que va a suceder o por lo menos lo tengo enfocado, sé a dónde van los personajes, sé cómo se desenvuelve la historia. Pero a veces siento que necesito inspiración.

Analizándolo mejor, me doy cuenta de que no necesito inspiración. Necesito vencer el miedo anticipado de saber que los personajes no harán lo que YO quiero y que la trama se irá por otro camino. También necesito vencer el miedo de que quizá no escriba 2000 palabras sino 500.

Existe mucho material impreso, vía web e incluso dentro de tus conocidos que te aconsejan con las mejores intenciones la manera correcta de conseguir la inspiración, pero a mi modo de ver, ese es un proceso interno, es algo que el escritor debe analizar y asumir.

Hay momentos en los que tienes en la cabeza una escena pero algo no te “cuadra”, sientes que estás atascada y eso inmediatamente te hace pensar que necesitas inspiración. Entonces, pones en práctica toda la teoría recomendada para “buscar inspiración”. Sales a dar un paseo. Lees libros del mismo género. Buscas en internet. Y cuando terminas, nada ha resuelto tu problema.

Bueno, te tengo una mala noticia. Nada lo va a hacer a menos que te sientes a escribir y permitas que todo ese pensamiento, toda esa idea, fluya en el papel o en el monitor.

No hay escena que no tenga solución. Si sientes que verdaderamente no puedes con ella, déjala y pasa a otra escena. Pero no te paralices, deja que fluya.

Lo que me lleva a una lección de vida: No puedes paralizarte por los problemas que no logras resolver inmediatamente. Analízalos, digiérelos, deja que fluyan y actúa.

Quizá puedes buscar opiniones de amigos, pero la solución así como la decisión la tienes tú. La inspiración la tienes tú. Solo que el miedo toma el control. Pero incluso el miedo puede ser fuente de inspiración. Solo tienes que enfocar esa energía en el papel.

No creo que necesites inspiración cuando has sido capaz de crear de la nada unos personajes, unas situaciones, un escenario. Cuando escribiste diálogos, describiste objetos o paisajes e imaginaste una historia.

Pero cuando creas que necesitas inspiración quizá te funcione lo que yo hago. Sé que va a sonar analítico y frío. Pero muchas veces tenemos que salir de la emoción y entrar en la razón para escribir. Cierra los ojos y hazte esta pregunta:
¿Por qué creo que necesito inspiración?

Seguramente la respuesta será: "Porque mi personaje no puede salir de esta situación" o "Porque mi personaje no sabe qué hacer" o "Porque no logro que esta escena se desenvuelva con coherencia".

Lo único que te puedo decir que es que escribas. No pienses coherentemente, solo escribe. La vida muchas veces no es coherente, mucho menos la ficción.

Analiza con la razón pero escribe con la emoción.

Un abrazo

Nos leemos la próxima semana.

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Publicado por Lilly Cantara

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2 comentarios:

  1. Creo que la inspiración, o la falta de ella, es la excusa que nos damos todos aquellos que todavía dudamos de lo que somos capaces, o que no terminamos de creérnosolo.
    Me pasa con una historia que estoy escribiendo. Hacía casi un mes que la tenía abandonada, sabiendo exactamente lo que quería que ocurriera a continuación. Pero cada día me daba una excusa diferente: estoy cansada, no sé qué estoy haciendo, no me siento inspirada...
    Ayer decidí dejarme de cosas y escribí un capítulo más. Y sí, es cierto, hoy ya no estoy convencida de que sea bueno, pero sé que necesito acabar la historia. Me lo debo como persona y como aspirante a escritora.

    Besos y hasta la próxima!!

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  2. Exactamente! Ese es mi punto, el miedo, nos lleva a las excusas y eso a postergar.
    Por eso hay que sentir la "obligación" de sentarse a hacerlo. Escribir aunque sea 100, aunque sea una palabra. Pero romper la barrera.
    No es falta de inspiración. La inspiración es lo que nos mantiene respirando. Eso nunca falta en nuestras vidas.
    Un abrazo.

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