Respaldos o copias de seguridad:
Los mejores amigos de un escritor


El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor.
Confucio

Hola a todos, esta semana estaba indecisa, no sabía si escribir acerca del tiempo que hay que buscar para escribir… y leer, porque estos dos procesos van de la mano. Me he dado cuenta de que cuanto más leo, mi escritura más mejora. O escribir acerca de la importancia de hacer respaldos de lo que se escribe. Bueno, y como diría mi personaje Alana, el universo me envió una señal. Una de mis mejores amigas, que también está en el mágico proceso de la escritura me acaba de llamar (casi llorando) para preguntarme si yo tenía los últimos capítulos de su manuscrito, porque su computadora se murió y ella no tenía respaldo.

Afortunadamente, ella me enviaba los capítulos de su novela para revisarlos y yo los tengo todos guardados.

Lección #1: hagan respaldos.

¿Por qué estaba indecisa en escribir sobre hacer respaldos o sobre buscar tiempo para escribir/leer? Porque la semana pasada, la correctora me envió parte de lo revisado, y adivinen... ¡Bingo! Sí, más errores ortográficos fantasmas.

Por suerte solo son errores ortográficos y algunos sintácticos. Me felicitó por la trama y la coherencia de los personajes. Y me dijo que de la risa hasta escupió el café que tomaba leyendo un par de escenas. Mi protagonista es algo accidentada.

Bueno, continúo. Al recibir parte de las correcciones las comparé con las que yo le había hecho a mi novela por mi lado, y luego las cotejé en Word (yo, como diseñador gráfico, lo único que sé hacer en Word es escribir, pero encontré, bueno, en realidad me enseñaron que en la herramienta revisar tiene esta opción maravillosa para cotejar dos documentos y hacerlo único).

Ya feliz, guardé mi documento. La semana pasada quise hacerle su última revisión ya que lo iba a llevar al registro de derecho de autor (les hablaré de eso luego). ¿Y qué pasó? Mi linda y preciosa computadora dio un fallo y no se realizó ningún cambio a mi documento. O sea, que tuve que empezar la última revisión desde cero. Casi lloro.

Tomé un respiro profundo. Y dije como diría Agatha, una de las mejores amigas de Alana: “El tiempo del universo es perfecto”.

Lección #2: Sean paranoicos. Hagan respaldos.

En otro momento les aconsejaría que impriman cada cambio significante que hagan. Pero hay que cuidar al planeta así que solo impriman cuando crean que ya no tocarán más su manuscrito. De otro modo respalden no solo en su computador, hagan copias del archivo en un CD y en un pen drive.

Además, algunos servicios de mail ofrecen servidores virtuales donde se puede respaldar archivos (SkiDrive de Hotmail o las Notas en el gmail). Y si tienen a alguien de suma confianza, envíenle el manuscrito para que esa persona lo guarde en su computador. Como lo hizo mi amiga conmigo y como debí hacer yo.
También recomiendo (esto lo hago como diseñadora porque bastantes trabajos perdí por no respaldar adecuadamente) que guarden cada respaldo por un nombre diferente, cada archivo independiente con la fecha del cambio. Por ejemplo: Manuscrito 18/07/11. Manuscrito 19/07/11. Así sabrán en qué fecha hicieron el cambio y cuál fue el cambio realizado.

Dirán que es un trabajo tedioso, pero es nada comparado a perder un trabajo de meses.

Lección #3: Apliquen las lecciones anteriores. Verán su propia sonrisa cuando se les dañe un archivo, caigan en pánico e inmediatamente piensen: “Menos mal que tengo otros tres respaldos”.

Un abrazo y nos leemos la próxima semana.

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Publicado por Helena Moran-Hayes

Autora de Café y Martinis, La chica de Los deportivos, la trilogía de fantasía urbana Un Nuevo Orden (Caín su primer libro ya publicado) y su más reciente proyecto de romance contemporáneo Eres Real de la serie Rosas y Encaje. Sus historias ya sean románticas o fantásticas están llenas de humor y de esa cotidianidad que hace que el lector se conecte con ellas de manera casi inmediata

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2 comentarios:

  1. ¡Yo también he perdido mucha información por error! Por eso tomé la costumbre de respaldar todo mi trabajo en Dropbox. Es un disco duro virtual al que puedes acceder con clave desde cualquier computadora con conexión a Internet. Lo mejor de todo es que es gratis y tiene capacidad suficiente para todos mis manuscritos. Se los recomiendo
    www.dropbox.com
    Yoredi

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  2. Gracias por el dato Yoredi, siempre es importante tener la mayor cantidad de respaldos posibles. Es terrible perder datos y no tener como recuperarlos.

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