Jeaniene Frost — Conoce a sus vampiros

Su nuevo libro, First Drop of Crimson, es un spin-off de su popular serie Cazadora Nocturna.

Aquí puedes encontrar su bibliografía.

En esta entrevista, analiza la ficción vampírica y nos descubre los entresijos de su escritura.


JEANIENE: Existen diferencias entre mi versión de los vampiros y la versión
tradicional. Podrían parecer pequeñas a primera vista, sin embargo considero que son muy significativas. Mis vampiros se alimentan de sangre humana como los demás. La diferencia está en que no necesitan matar para conseguirla. Pueden sobrevivir con pequeñas cantidades. Es un detalle importante. No me gusta la idea de que, sólo porque están atados al mandato de su especie, todos deban comportarse de una única manera. Adhiero a la idea del libre albedrío. Prefiero que mis personajes puedan disponer de su voluntad para elegir entre hacer el bien o el mal.

¿Las novelas de vampiros han dejado de ser un subgénero?

J: A estas alturas, creo que las historias de vampiros han infectado todos los géneros. Se han colado en las novelas de misterio, en los romances, en la ficción más literaria. Siempre ha sido un tópico muy popular, aunque es innegable que en los últimos años ha habido una explosión en el mercado. Recuerdo que en el año 2004 decidí buscar agente. La mayoría de ellos me contestaba que nadie quería leer ese tipo de historias, que ni siquiera Anne Rice escribía ya sobre vampiros. Esto fue antes de que saliera Crepúsculo. Y claro, hoy no puedes entrar en una librería sin toparte con una novela de tema vampírico. Es algo increíble. Como lectora lo agradezco mucho, porque ahora tengo a mi disposición una cantidad de títulos que antes no había. Y también lo agradezco como autora, porque hoy los lectores saben que una novela de vampiros no necesariamente es sinónimo de novela de horror. En este sentido, sí ha dejado de ser un subgénero de las novelas de miedo.

Hay muchas escritoras que necesitan un poco de inspiración para seguir adelante. Confiesa Jeaniene, ¿cuántos rechazos has sufrido antes de lograr que te acepte un agente?

J: ¡Docenas y docenas! No recuerdo haber hecho las cuentas, pero probablemente hayan sido más de treinta los agentes que rechazaron mi trabajo. Pero allí no acaba la historia. También envié copias a editores. Naturalmente, me las devolvían con la correspondiente nota de rechazo. ¡Pero tengo buenas noticias para todos! Pese a los rechazos —o mejor dicho, gracias a ellos— me ha tomado apenas un año alcanzar la publicación. Y es que cuando peor te salen las cosas, más te esfuerzas. Vuelves a lo que has escrito y lo revisas de principio a fin. Luego lo das a leer a alguien. Y a continuación continúas corrigiendo. Sé que puede ser frustrante que no te den la oportunidad y una debe hacer un esfuerzo sobrehumano para no deprimirse. Pero es un proceso natural. Y no conozco a ningún escritor publicado que no haya pasado por esto.

¿El proceso se vuelve más fácil cuanto más escribes?

J: ¡Definitivamente no! Escribir mi primer libro me llevó tres meses, desde el borrador hasta la última versión. Estaba obsesionada, casi no hacía otra cosa que escribir. Mi último libro me ha llevado dos meses. Pero no por eso me ha resultado más fácil.

¿Qué parte de la escritura te cuesta más? ¿Los comienzos, los finales, las escenas comprometidas?

J: Los comienzos me dan mucho trabajo. Encuentro que la historia empieza a fluir una vez he dejado atrás los primeros cinco capítulos. ¿Escenas comprometidas? Bueno, dedico mucho tiempo a las escenas de pelea. Es como una coreografía. Cada pequeño acto tiene consecuencias decisivas para los personajes. Debo ser muy cuidadosa. También las escenas de sexo requieren un esfuerzo adicional. No me gusta usar las mismas frases una y otra vez para describir lo que pasa entre dos personajes. Cada encuentro amoroso es único y merece su vocabulario particular.

¿Cómo te preparas para escribir? ¿Recoges información, te documentas?

J: Investigo bastante para cada libro. A pesar de que el género dentro del que escribo —romance paranormal— me da ciertas licencias, a mis personajes les gusta moverse a lo largo de todo el mundo. Cada nuevo escenario significa horas y horas de investigación. Por ejemplo, en mi nuevo libro, First Drop of Crimson, cuatro de los personajes viajan en velero. Entonces me paro a pensar: ¿Qué modelos de velero existen? ¿Qué tan rápido navegan? ¿Son seguros? ¿Resistirían una tormenta en altamar? Ya ves. Y cada respuesta esconde una nueva pregunta y los detalles se multiplican. ¡Puedes imaginar la admiración que siento por quienes escriben novela histórica!

Recursos:

http://jeanienefrost.com/
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Publicado por Lilly Cantara

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