La emoción de leer, escribir y vivir

Por Helena


Se puede tener por compañera la fantasía, pero se debe tener como guía a la razón.
Samuel Johnson


A veces hablo con mi amiga escritora, ¿recuerdan? La que les conté que era mi lectora ideal (y yo, en cierto modo, la de ella). Bueno, comentábamos de la carga emocional en las escenas. Nunca faltan comentarios como: “Hoy escribí una escena tan intensa que estoy agotada”, o “Creo que necesito un descanso después de la escena que escribí hoy, fue agotadora emocionalmente”.

Por supuesto, acto seguido soltamos una carcajada.

Pero analizándolo en frío es verdad: a veces nos adentramos tanto en nuestro mundo de fantasía y no nos damos cuenta de cuán adentro estamos en ese mundo, que cuando salimos nos sentimos exhaustos.

Nunca nos ponemos a pensar que ese mundo que llamamos “de fantasía” es un mundo real para nosotros. Que las emociones que expresamos en las páginas en blanco son verdaderas emociones.

Cuando nuestros personajes aman, nosotros amamos con ellos. Cuando odian, odiamos con ellos. Y cuando sufren, nosotros también lo hacemos.

Hace unos pocos meses tuve que (y digo “tuve que” porque mis personajes me obligaron) escribir una escena muy emotiva donde un ser querido de uno de mis personajes moría. Quedé tan exhausta emocionalmente que tuve que parar. Miré a mi alrededor para convencerme de que estaba en mi estudio, rodeada de mis cosas, y no en la sala de terapia intensiva de un hospital de Londres.

Muchas veces me pregunto, y esta vez lo digo como lectora, cuando leo una escena muy emotiva: ¿Qué habrá sentido el escritor cuando la escribió? ¿Habrá sentido lo que sintió el personaje? ¿Sintió lo que sentí yo al leerlo?

Una de las novelas más desgarradoras que he leído ha sido Paula de Isabel Allende. Cuando leía sus páginas, había momentos que tenía que cerrar el libro y repetirme: “Estás leyendo, Helena, solo estás leyendo”. Pero inmediatamente saltaba a mi mente el hecho de que esa historia fue real, que Paula existió, que fue parte importante en la vida de la escritora. Se me partía el corazón.

O cuando terminé la trilogía de Los Juegos del Hambre de Suzanne Collins. Fue tan triste, tan caótico que tenía que detenerme a respirar.

No sé, quizá tiene que ver con que, como lectora, me involucro muchísimo con los libros que leo.

Claro, como escritora me encantaría hacer una escena tan profunda o significativa que mis lectoras tuvieran que cerrar el libro para respirar, secarse las lágrimas o suspirar. O simplemente que una aspirante a escritora mencione una de las escenas de uno de mis libros en su blog.

Pero también creo que es bueno separarnos un poco de ese mundo que nosotros mismos hemos creado y disfrutar de la realidad, por muy cruda que sea, y recordarnos que ese mundo de fantasía puede desgastarnos tanto o más que el real, Porque, aunque no lo crean, la realidad la controlamos nosotros pero nuestros personajes nos controlan a nosotros.

Y porque no es tan solo la emoción de un único personaje; recuerden que nosotros cuando escribimos expresamos las emociones de cada uno de ellos y eso puede ser agotador.

Así que al sumergirme en mi mundo de fantasía siempre me recuerdo que tengo que sonreírle también a mi realidad, no importa que tan mala sea.

Al fin y al cabo es solo mía.

Un abrazo y nos leemos la próxima semana.

@OhHelenita
http://escribirtodaunaaventura.blogspot.com/



formula escribe romantica


Fórmula Escribe Romántica
Para publicar tu novela
y ganar más lectores
HAZ CLICK AQUÍ
¡Comparte en Google+!

Publicado por Lilly Cantara

    Blogger Comment
    Facebook Comment

4 comentarios:

  1. Hola me encanto el articulo, me siento totalmente identiicada.
    Les puedo contar que una noche estaba escribiendo un capitulo en donde la protagonista es capturada y me dio tanto miedo que tuve que parar y continuar al dia siguiente.
    Pensé muy ingenuamente que solo a mi me sucedian esas cosas, siempre siempre me involucro con los personajes de los libros.
    Hay una frase que le digo a mi hija de 10 años leer es como viajar con la mente conoces mundos maravillosos simplemente sentada en el sillon.

    ResponderEliminar
  2. Hola!! No habéis intentado reencontraría con alguien a través de una escena creada??? A veces, quedar en paz con alguien que ya no está a tu lado es reparador!!
    Muy buen post!!
    Salu2
    www.miltyflinn.blogspot.com

    ResponderEliminar
  3. Helen, si, no lo había pensado, agotador verdaderamente sobretodo para aquellos escritores de novelas melancolicas y llenas de desesperanza. Es una de las razones por las que no leo muchas novelas, prefiero 'desconectarme' de mi mundo para experimentar emociones agradables, nuevas, paisajes encantadores y llenos de situaciones imposibles, por eso me encanta el sci-fi... no he escrito nada significativo, mucho menos escenas intensas de personajes fuera de mi misma, pero cuando una que otra cosa escapa por mi lapiz sobretodo de carga emocional importante revivo esos momentos, supongo es igual para un escritor. gracias por hacerme ver eso. admiro ahora aún más lo que hacen; y aprecio un poco más esas novelas de las que tanto huyo. aunque a veces experimentar la desdicha de otro te hace sentir mejor acerca de tus propios problemas, 'que afortunada soy que yo no he pasado por eso', o 'menos mal que yo no..' esa sería la ventaja de esos momentos, poner en perspectiva tu propia vida. una vida que SI puedes controlar (o por lo menos más que la de un personaje) me gusto mucho tu articulo. xox ELi

    ResponderEliminar
  4. Creo que todos los que escribimos y leemos nos sucede, usualmente nos metemos tanto en la historia que la vivimos, sufrimos y amamos con ella.
    Gracias por sus hermosos comentarios

    ResponderEliminar