miércoles, 13 de julio de 2011

Novela Romántica en Brasil



Por Cristina Pereyra
¿Cómo es la lectora de novela romántica de Brasil? Como la lectora de cualquier otro país: es fiel, comprando todos los libros de los autores que le gustan y está siempre detrás de nuevos libros.

Cuantos más, mejor.

Pero no se encuentra con muchos de ellos disponibles en Brasil, lo que le hace muchas veces buscar novedades fuera del país.

Incluso hoy en día, Brasil es un país que produce y consume pocos libros. Ni siquiera el fortalecimiento de la economía - lo que generó un aumento en el consumo cultural y de ocio de la población - ha logrado cambiar esta situación. Los datos oficiales muestran una lectura promedio de tres libros por año para los adultos en Brasil.

En la actualidad, los libros clasificados en el género de autoayuda lideran el mercado de ventas y representan la mayor parte de las ganancias de las editoriales. Sin embargo, hay pocos que se dedican exclusivamente a este género. La mayoría de las editoriales brasileñas tienen sellos y colecciones que abarcan casi todos los géneros, pues es la única manera de sobrevivir en un mercado tan limitado en consumo y variado en productos.

El libro en Brasil es caro en comparación con el precio en otros países, incluyendo la propia América del Sur. Si el libro impreso ya era un producto caro y poco vendido, los e-books son escandalosamente más caros que en otros países y, por lo tanto, un producto de consumo que está lejos de ser popular.

Expertos en el campo de las publicaciones están señalando este hecho. Si los editores nacionales no encuentran en el mediano plazo una manera de competir con los precios de los libros electrónicos de otros países, Brasil va a ingresar en una era de retraso similar a la época colonial.

Este escenario de mercado limitado lleva a las editoriales a no atreverse a publicar novelas de escritores noveles. Básicamente son los best-sellers mundiales y los libros de autores consagrados, aquellos que acaparan el mercado, con un fuerte predominio de las traducciones del inglés.

Cuando entramos en el campo de la novela romántica, la situación es la misma, o incluso peor.

Hasta los años 60, cuando la lectura era una de las pocas actividades de ocio que se podían hacer en casa, habían algunas colecciones dedicadas exclusivamente al género romántico. A partir de entonces, con la invasión de la televisión en los hogares brasileños , el libro - en todos sus géneros - fue perdiendo su espacio. En los años 60 y comienzos de los 70, la novela romántica se vio representada por los libros de bolsillo publicados en su mayoría por Bruguera (editorial de origen español) y con los títulos de Corín Tellado.

En los años 80 sobrevino un importante cambio en el rol de la mujer en la sociedad brasileña, incluyendo las cuestiones económicas. A finales de los años setenta, tomando como modelo a Harlequin y Mills & Boon, y copiando el éxito de Bruguera en la distribución y el precio, surgió la colección Sabrina, que marca el inicio de la novela romántica moderna en Brasil.

La asociación de la Nova Cultural junto con Harlequin y Mills & Boon ponen fin a una literatura romántica con influencia francesa y española y da a luz a una era dominada por los autores británicos, australianos y de Estados Unidos, que aportan su visión del mundo a una cultura totalmente diferente.

El éxito del género romántico durante los años ochenta provocó que Nova Cultural publicase otras colecciones de acuerdo con las líneas editoriales de Harlequin y Mills & Boon, y también surgieron colecciones publicadas por editoriales pequeñas, que sucumbieron a la crisis económica de los años noventa.

La literatura romántica publicada por Nova Cultural ha seguido los principios de sus inspiradoras: precios más bajos y la distribución fuera del eje convencional, junto con publicaciones de precios más bajos como los diarios, por ejemplo. Debido a esta característica, la novela romántica se hizo conocida en Brasil como "libro de quiosco", aún cuando los mismos libros en ediciones de lujo se venden por un precio muy alto.

Al principio, el objetivo de estas publicaciones eran las amas de casa, y los libros a menudo eran ofrecidos como regalo junto a la comida en lata y los productos de limpieza.

En los años noventa la mujer brasileña conquistó una mayor independencia laboral, y en consecuencia se alejó del papel de esposa y madre, los únicos aceptados hasta ese momento. Dentro de esta perspectiva, algunas editoriales vieron la posibilidad de beneficiarse apuntando sus productos a esta nueva mujer que ganaba más dinero y gastaba más para sí misma.

Algunos títulos de novela romántica se publicaron en colecciones regulares y se vendían en las librerías. Poco después, Harlequin llega a Brasil con sus propias colecciones. La Noeva Cultura continúa con su trabajo, pero ahora necesita buscar otros socios y lo hace en Estados Unidos.

Por lo tanto, Brasil continúa consumiendo novela romántica producida en lengua inglesa. Con las publicaciones concentradas en las manos de Harlequin y Nova Cultural, no se encuentra en Brasil novedades en el género.

Lo que las editoriales han hecho por más de treinta años es repetir una fórmula de éxito. Lo cual resulta comprensible cuando se piensa en lo pequeño que es el mercado literario de Brasil, pero dudoso cuando pensamos que hoy en día es fácil comprar un libro impreso en otro país, y directamente un suicidio cuando pensamos en el mercado de libros electrónicos. Un libro electrónico no tiene gastos de envío, y el mercado mundial apunta a la novela romántica como el género de libros electrónicos más vendidos.

Cuando los lectores brasileños se cansen de las mismas opciones que les ofrecen las editoriales nacionales de siempre, no tardarán en comenzar a mirar hacia el libro electrónico como la alternativa más efectiva para leer las novedades de su género favorito.


Mi nombre es Cristina Pereyra. Soy maestra de Jardín de Infancia, escribi mi primera novela hace más
de 20 años, aunque solo he logrado publicar mi primer libro en el año
2009 con Editora Digital.
Elegí la auto publicación para algunos libros: 5 en español y 3 en portugués.

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1 comentario:

  1. Soy seguidora de Cristina y he tenido la posibilidad de leer sus obras, me gustan mucho en verdad, muy interesante su nota.
    besos ^ ^

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