ROMANTICA HISTORICA PARANORMAL

Existe una serie de autoras relativamente desconocidas para la lectora hispanoamericana que cultivan la novela romántica histórica paranormal (o paranormal histórica). Sus series son de lo más caliente y de lo más imaginativo que se escribe hoy en el mundo. A partir de este artículo me gustaría ir incluyendo aquellas que, además de contar con una obra interesante, tienen una mirada original y divertida sobre este este oficio maravilloso de escribir historias de amor.

Quiero comenzar esta serie de artículos con Lisa Hendrix, una autora que
publica desde comienzos de los años 90, pero que ha ganado exposición y reconocimiento en 2008, a partir del lanzamiento de su serie The Inmortal Brotherhood (La hermandad inmortal).

romantica_paranormal_historicaLa serie sigue las viscisitudes de un grupo de vikingos sujetos a una maldición que los ha transformado en licántropos inmortales. Hasta el momento hay dos libros publicados: Inmortal Warrior (Guerrero Inmortal) e Inmortal Outlaw (Bandido Inmortal). Se espera el tercer libro, titulado Inmortal Champion, para comienzos del 2011.

Gracias a las chicas de The Plotmonkeys reproduzco el siguiente artículo de Lisa Hendrix en el que nos cuenta con mucho humor:

15 cosas que he aprendido de escribir novelas románticas

1 Lo primero que he aprendido es que tener una laptop es tan bueno como tener sexo. Teóricamente puedes escribir con lápiz y papel, pero en la práctica la ayuda que me brinda la última tecnología y un buen software es insuperable.

2 Cada libro que he escrito equivale aproximadamente a tres kilos de más en mi trasero.

3 Los lectores son muy generosos y considerados. Me envían notas contándome cómo se quedan sin dormir por la ansiedad de terminar un nuevo libro. Me traen brownies y café con leche a las sesiones de firmas de ejemplares. Me ofrecen sonrisas y abrazos que compensan los kilos de más de mi trasero.

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Tengo muchas más ideas de las que creía. Cuando comencé a escribir, no estaba segura de poder escribir más que un puñado de historias. Ahora tengo carpetas llenas de ideas anotadas y muchas otras más que aún se están cocinando en mi cabeza. Y no quiero dejar ninguna sin realizar, ¡así que debo aprender a escribir más rápido!

5 Me olvido de las cosas cuando estoy inmersa en la historia que intento contar. De todo tipo de cosas: Qué año es. Dónde guardo la aspiradora. Cómo cocinar. Mis niños. Sí, de mis niños también. Cuando mi hijo iba a cuarto grado, solía llamarme a casa preguntándome por qué eran las cuatro de la tarde y yo no había ido a recogerlo de la escuela (salía a las 3). Hoy mi hijo está a punto de entrar en la universidad y aún me siento culpable cuando me olvido de él.

6 Me enamoro perdidamente de mis héroes. Me ocurre con cada libro que escribo. No puedo evitarlo. Me vuelvo loca por el protagonista, pero siempre de a uno a la vez. Monogamia serial, creo que así le llaman.

7 Amo mi trabajo. Durante mucho tiempo creí que odiaba escribir. Pero no era el acto de escribir lo que odiaba, sino lo que escribía. Reportes escolares, notas formales, documentos de ingeniería... Si me hubiera dado cuenta de ello a tiempo, estoy segura de que habría escrito mi primer libro varios años antes.

8 Es más fácil concentrarme en público que en casa. Cuando me siento en una cafetería, puedo poner música en mi ipod y todo alrededor desaparece. En cambio en casa siempre encuentro una excusa para apartarme de la pantalla.

9 Mis niños no dejan de ser "mis niños" solo porque hayan crecido. Podrán ir a la universidad y hacer sus cosas, pero en cuanto me pongo a trabajar siempre hay uno de ellos que necesita hablar conmigo y me necesita en el teléfono AHORA.

10 Los vikingos son sexy. He escrito cowboys, irlandeses, tipos de negocios, científicos nerds. ¿Por qué demonios me tomó tanto tiempo llegar a los vikingos?

11 Trabajo mucho mejor y soy más productiva cuando me guía alguien con sus críticas, ya sea una persona o un grupo.

12 El chocolate es esencial para la supervivencia.

13 Puedo pasarme el día entero retocando mi sitio web, actualizando mi facebook y mi twitter, y leyendo un millón de blogs. Pero entonces no escribo. Y si no escribo ya no necesito un sitio web, ni facebook ni twitter. Es una cuestión de equilibrio.

14 Debería haber invertido en acciones de una compañía cafetera. No tenía idea de cuánto café puede consumir un escritor. Solo con mis compras mensuales de café podría haber obtenido ganancias de mi inversión.

15 Regalar libros. Toneladas de libros. Cuando comencé, pensaba que regalar libros atentaría contra mis ventas. No podía estar más equivocada. En el ámbito de la novela romántica histórica paranormal, cuantos más libros pones a circular, más libros vendes.


Recursos:

Sitio Oficial de Lisa Hendrix

Facebook de Lisa Hendrix




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Publicado por Lilly Cantara

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